Ran (1985)
Kurosawa en estado de gracia
Kurosawa coge El Rey Lear y lo traslada al Japón feudal, convertido en tragedia samurái: un señor de la guerra reparte su territorio entre sus tres hijos y a partir de ahí todo se desmorona. La historia funciona y tiene fuerza, pero lo que de verdad me ha dejado con la boca abierta es cómo está hecha la película.
El vestuario es una pasada. Cada traje parece pensado para decir algo del personaje que lo lleva, sin que haga falta una sola línea de diálogo. El rojo furioso, el amarillo traicionero, el azul melancólico: los colores cuentan tanto como los gestos o las palabras. Y no es casualidad que funcione tan bien: los 1.400 trajes de la película se hicieron a mano, tardaron tres años en confeccionarse, y la responsable, Emi Wada, se llevó el Óscar al mejor vestuario por este trabajo. Se nota que hay una intención detrás de cada color, no solo un criterio estético.
Y eso se extiende a toda la película. Los paisajes parecen cuadros y cada plano está compuesto con una precisión tremenda. Kurosawa pintó él mismo, a mano, el storyboard de cada plano antes de rodar, así que sabía perfectamente cómo quería que se viera cada escena. Hay momentos en los que parece que estás viendo una sucesión de pinturas en movimiento.
Las batallas son otro ejemplo. No están rodadas como las típicas escenas de acción en las que necesitas ver cada golpe para entender qué está pasando. Kurosawa deja que sean los movimientos de los ejércitos, el humo, los colores y el sonido los que cuenten lo que ocurre. Por momentos se sienten casi como poesía en movimiento más que como combates. Y detrás de todo eso había 1.400 extras de verdad y 200 caballos rodando en las laderas de un volcán, sin efectos digitales de por medio. Viéndolo hoy, impresiona todavía más.
Hay una escena, además, en la que uno de los castillos es atacado y todo se convierte en un caos de fuego, humo y soldados moviéndose de un lado para otro. Es espectacular, pero Kurosawa no necesita llenar la pantalla de cortes rápidos para que entiendas lo que está pasando.
También me ha gustado cómo Kurosawa utiliza el silencio. Hay momentos en los que apenas pasa nada y la película deja que el plano aguante, y después llega una explosión de violencia que todavía funciona mejor precisamente por ese contraste.
No diría que es una película que me haya enamorado por su historia, pero visualmente me parece una barbaridad. Es de esas películas que puedes parar prácticamente en cualquier momento y tienes delante una imagen que parece pensada para colgarla en una pared.
Cuatro estrellas, sobre todo por eso: por cómo se ve.
Ficha técnica
- Título original: 乱 (Ran)
- Dirigida por: Akira Kurosawa
- Guion: Akira Kurosawa, Hideo Oguni, Masato Ide (basado libremente en El Rey Lear, de William Shakespeare)
- Reparto principal: Tatsuya Nakadai, Akira Terao, Jinpachi Nezu, Daisuke Ryu, Mieko Harada
- Año: 1985
- Duración: 162 min
- Dónde verla: Movistar Plus+ y Filmin


