Payback (1999)
Una deuda de setenta mil dólares
Porter se despierta con dos balas encima, sin mujer, sin mejor amigo y sin los setenta mil dólares que le tocaban del último golpe. El resto de la película consiste en verlo recuperarlos, uno por uno, subiendo peldaños en una organización criminal que funciona casi como un organigrama de empresa. Ese es todo el gancho de Payback, y es un gancho muy simple: Porter no pierde nunca. Le disparan, lo torturan, lo amenazan por todos los flancos y él sigue un paso por delante de todo el mundo, con la frase justa en el momento justo.
Es una fantasía de venganza sin remordimientos ni dilemas morales, y funciona precisamente porque no pretende ser otra cosa.
Mel Gibson construye a Porter casi como un superhéroe sin capa. No hay un solo momento en el que dudes de que va a salir de esta, y parte de la gracia está justo ahí: en verlo calcular cada movimiento mientras todos los demás van dando bandazos a su alrededor. Es un tipo que, en teoría, debería estar acabado desde la primera escena y que, en la práctica, nunca deja de tener el control de la situación.
Y a su alrededor, un reparto entero de canallas. Gregg Henry es Val Resnick, el socio que le pega el tiro. William Devane, James Coburn y Kris Kristofferson se van turnando los distintos escalones de la organización que Porter tiene que ir subiendo, cada uno un peldaño más arriba que el anterior. David Paymer aparece como el intermediario que le debe un favor, y Bill Duke como un policía tan corrupto como los mafiosos a los que dice perseguir. No hay un solo personaje decente en toda la película, y se agradece que no lo haya. Porter tampoco lo es. Solo es más competente que el resto y le debían dinero.
Lo otro que me ha gustado es la estética. Todo en Payback está desaturado, gris, como si le hubieran quitado el color a propósito a cada plano. Hasta las escenas de día parecen filmadas bajo un cielo encapotado. Es una ciudad sin nombre concreto que podría ser cualquier sitio, y ese gris uniforme le sienta bien a una historia en la que tampoco hay buenos de verdad.
No es una película que busque decir nada más allá de lo que cuenta. Es Mel Gibson cobrándose lo suyo durante hora y media, rodeado de gente peor que él, en una ciudad que parece llevar meses sin ver el sol. Y para lo que propone, funciona de maravilla.
Ficha técnica
- Título original: Payback
- Dirigida por: Brian Helgeland
- Guion: Brian Helgeland y Terry Hayes, basado en la novela The Hunter, de Richard Stark (seudónimo de Donald E. Westlake)
- Reparto principal: Mel Gibson, Gregg Henry, Maria Bello, Lucy Liu, David Paymer, Kris Kristofferson
- Año: 1999
- Duración: 101 min
- Dónde verla: Netflix


