Teenage Sex and Death at Camp Miasma (2026)
Cuando el slasher se convierte en una fumada demasiado larga
La idea de partida me llamaba bastante: una directora recibe el encargo de recuperar una vieja franquicia de terror, viaja hasta el lugar donde se rodó la película original y se encuentra con la actriz que la protagonizó, ahora completamente apartada del mundo. A partir de ahí, Jane Schoenbrun empieza a mezclar el slasher con sexo, identidad, cine dentro del cine y una realidad que cada vez cuesta más distinguir de la fantasía.
El problema es que a mí esa mezcla no me ha funcionado.
La película tiene momentos que sí me han resultado curiosos, sobre todo cuando juega con la propia historia de Camp Miasma y con esa obsesión que puede generar una película de terror vista durante la adolescencia. Hay una parte bastante divertida en la forma de construir toda la franquicia ficticia, con sus secuelas cada vez más absurdas, sus cintas VHS y toda la parafernalia alrededor de Little Death. Se nota que Schoenbrun conoce bien el género.
Pero llega un momento en que parece que todo tiene que significar algo.
El slasher empieza a mezclarse con las fantasías de los personajes, el sexo, los recuerdos y toda una serie de imágenes cada vez más oníricas. Y ahí es donde la película me ha perdido por completo. En lugar de interesarme lo que está pasando, me encontraba esperando a que terminara alguna de esas secuencias para que la historia volviera a avanzar.
También creo que la película tiene demasiadas cosas en la cabeza. Quiere hablar del cine de terror, de la identidad, del deseo, de la sexualidad, de los personajes que se quedan atrapados en las películas que hicieron y de cómo una obra puede convertirse en algo mucho más importante para quien la ve que para quien la creó. Algunas de esas ideas funcionan por separado, pero juntas terminan haciendo que todo resulte bastante cargado.
Y eso afecta especialmente al ritmo. Hay partes en las que parece que estoy viendo una película de terror y otras en las que directamente entro en una especie de sueño extraño del que no termino de sacar nada. La película confía muchísimo en que esas imágenes y símbolos me van a llevar a algún sitio, pero conmigo no ha funcionado.
Gillian Anderson es probablemente lo que más me ha interesado del conjunto. Billy es un personaje que permite jugar con esa mezcla entre la actriz y el personaje que interpretó hace décadas, y Anderson se lo pasa bien con ello. Hannah Einbinder también encaja bien como Kris, aunque el personaje acaba estando demasiado al servicio de todas las ideas que la película quiere meter.
Y ese es un poco mi problema con Teenage Sex and Death at Camp Miasma. Puedo ver perfectamente lo que intenta hacer y entiendo que haya gente a la que esa mezcla de slasher, sexo, cine y surrealismo le entre de maravilla. A mí me ha pasado lo contrario.
Tiene ideas y personalidad, pero he pasado demasiado tiempo aburrido como para poder recomendarla.
Ficha técnica
- Título original: Teenage Sex and Death at Camp Miasma
- Dirección: Jane Schoenbrun
- Guion: Jane Schoenbrun
- Reparto principal: Hannah Einbinder, Gillian Anderson, Jack Haven, Patrick Fischler, Jasmin Savoy Brown
- Año: 2026
- Duración: 106 min
- Plataforma(s) actual(es) en España: MUBI


